| No voy a parar |
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miércoles, mayo 11, 2005
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La vuelta al trabajo después de cinco meses de baja, me ha devuelto sensaciones que había empezado a olvidar. A lo bueno se acostumbra uno muy pronto. Eso de levantarse a las ocho y media de la mañana, desayunar tranquilamente, el cafecito de las tardes y ver el programa de Buenafuente, son pequeños placeres que deberían ser obligados. Una semana trabajando, es suficiente para recordar y volver a experimentar la sensación de agobio y vértigo en la que vivimos. Todo corre prisa, todo es para antes de lo que esperabas y la gente mira el reloj sabiendo que un minuto tarde, dará al traste con toda la programación del día. Autómatas auto-programables, eso es lo que somos.
No quiero volver a estar de baja, pero si puedo disfrutar de una temporada vacacional, volveré a hacerlo sin reloj, viendo y escuchando a mí alrededor, en lugar de programando, mirando y oyendo todo lo que ocurra.
Mi estado de salud vuelve a empeorar, la espalda no aguanta el ritmo de trabajo y el dolor se ha hecho amigo inseparable. Mi otro socio se llama Valium. ¿Quién ganara la batalla?
Faltan seis semanas para la boda y los nervios están... ¡como están!
Tengo poquito tiempo para escribir por aquí, pero prometo hacerlo en tanto me sea posible. Y nada mas, estoy espeso y agobiadete. Mañana más (y si se puede mejor)
Sed buenos y portaos bien. Un Saludete
Mas negro que es el cuervo, no pueden ser las alas. Gregorio Saz
Tankee escribió a las 10:15 p. m.
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