Bueno, después de un mes entero narrando aventuras y desventuras por
Escandinavia, volvemos a las aburridas historias del día a día.
La verdad es que las cosas han cambiado más bien poco en mi vida.
Sigo de baja, estoy en rehabilitación y la situación va para largo.
Mi día a día se resume básicamente en levantarme (sin madrugar mucho) acudir a rehabilitación de 9 a 12.30, comer viendo
la ruleta de la suerte, pegarme una tumbada (o siesta) de una horita en la cama para reposar la espalda y machacar el
Burnout de la
PSP, café a las 4 y paseo por
Zaracity hasta la hora de cenar.
El único aliciente es cambiar el orden y hacer las cosas de la mañana por la tarde y viceversa, pero hay se frena el subidon de adrenalina de mis aburridos y repetitivos días de verano.
El medico me ha prohibido tajantemente (con gesto de enfado y todo) el salir de la ciudad, ni que fuese el
Sheriff y yo
Billy el niño, así que ya son cuatro meses los que llevo metido en
San Pablo Street y... me queda por lo menos uno mas forasteros.
Y poco mas que contar, al menos que sea interesante, así que os dejo para que pilléis el petate con la toalla, la cremita y la sombrilla y podáis escaparos a la piscina o a la playita los mas afortunados, para daros un chapuzón y tomar el sol... y alguna birrita, jajaja.
Sed buenos y portaos en consecuencia.
Un Saludete.
PD: El Lunes día 7 a las 19 h en el Pub
Masterpool,