Un fin de semana de desconexión este pasado. El sábado fue el cumple de Maria y Jose, y eso de salir de casa me sentó bastante bien. Poder aliviar el coco, desconectar de la rutina, de una rutina forzosa como es una enfermedad, sabe mejor y alivia más que una de esas pastillitas que el Sr. Doctor me receta con toda la buena fe del mundo. Un diez para la fiesta de cumple, cenamos muy bien y lo pasamos mejor. Ya os queda menos para subir de nuevo al "desván del terror" a buscar los regalos del próximo cumple... si es que el fantasma os deja, jajaja.
Ayer el día se paso "volao", la mañana en la MAZ haciéndome pruebas y la tarde en el sillón dormido como efecto secundario de las citadas anteriormente. Y eso que dicen que lo que te pinchan es inocuo, que si llega a producir sueño me tiro hasta la primavera sobando como los osos.
Y hoy tampoco me he enterado mucho de la movida que se "cocía" a mí alrededor.
Conclusión, llevo tanto tiempo encerrado en casa que una cena de cumpleaños y un chute de algo supuestamente inocuo en la maz, me han creado la resaca mas grande de mi vida sin tomar un sorbo de alcohol.
Venga maño, ánimo. Regálale a Sr. Doctor un jamón y unas cervezas y os lo coméis entre los dos, quizá eso no te cure, pero os lo vaís a pasar de cine. El otro día en la reunión te confundí con otra persona, lo siento, pero soy fatal para memorizar caras y nombres. Un saludo
Creo que seria mejor que ese jamón lo baje al siguiente Bloggellon y lo dejemos hueso con unas cervezas. Buen jamón, buena cerveza y mejor compañía, pueden ser una pócima mágica para curar cualquier mal. Y no te preocupes por lo del otro día, yo también soy pésimo en memoria fotográfica. Un saludo